Los Trabajos De Persiles Y Sigismunda: Una Critica Cervantina De la Alegoresis Emblematica

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Los primeros encuentros entre el lector y los protagonistas de Los trabajos de Persiles y Sigismunda establecen un juego dialectico en torno a la relacion entre el cuerpo humano y el orden simbolico, un orden comprendido aqui tanto en su sentido iconografico como en el ideologico, el cual introduce una de las estrategias discursivas barrocas mas insistentes dentro de la obra. Me refiero a lo que Peter Daly llama "el modo emblematico de representacion." I Como prueba inicial cito la primera frase de la obra, en la cual Cervantes logra una sintesis entre imagen y comentario que supera incluso los ejemplos mas logrados de los generos emblematicos: "Voces daba el barbaro Corsicurbo a la estrecha boca de una profunda mazmorra, antes sepultura que prision de muchos cuerpos vivos que en ella estaban sepultados" (I, 1; 51). Este conjunto de voces y bocas, cuerpos y prisiones y, finalmente, sepulturas, que proyecta y reprime su propia voz, inmediatamente situa a los lectores dentro del amplio campo estetico y tematico de la emblematica. Por otro lado, si este retrato cacofonico parece un poco confuso debido a su resistencia a una solucion razonable, no es accidental, pues a lo largo de la obra, Cervantes contrastara las cerradas alegonas moralizantes del modo emblematico con una serie de pulsiones vitales e incontenibles, que brotaran de las vidas y narraciones de los protagonistas y personajes "menores" del Persiles.

Para comenzar, la apariencia del protagonista masculino es nada menos que un "dar a luz," tanto biologico como verbal, desde las entranas de la tierra. Despues de sacar a Periandro de la mazmorra con una "gruesa cuerda de canamo," los barbaros "le sacudieron los cabellos, que como infinitos anillos de puro oro, la cabeza le cubrian. Limpiaronle el rostro, que cubierto de polvo tenia, y descubrio una tan maravillosa hermosura que suspendio y enternecio los pechos de aquellos que para ser sus verdugos le llevaban" (I, 1; 52). En las palabras de Luis Aviles, "the narrative starts from the bowels of the earth," subrayando la condicion material, es decir carnal y comun, del ser humano (144). Ademas, al verse librado de este hoyo comun, lo primero que el mancebo hace es abrir la boca y dar gracias al cielo. Los barbaros, que no comprenden ni una palabra del discurso imprevisto del joven, contestan a este parto verbal cerrando la mazmorra con una gran piedra y amenazando al mancebo con una "desmesurada flecha." Mientras le amenazaban, el protagonista "encogia los hombros, apretaba los labios, enarcaba las cejas, y con silencio profundo, dentro en su corazon pedia al cielo, no que le librase de aquel tan cercano como cruel peligro, sino que le diese animo para sufrillo" (I, 1; 53). Asi, Cervantes crea un contraste entre los signos exteriores comunicados por los gestos fisicos de Periandro, sometidos a un codigo de poder, y un interior indescifrable, un mas alla de la simbolizacion. En resumen, Cervantes pinta aqui el emblema de una hermosisima figura carnal que, amenazada con la muerte, prudentemente disimula las dudas y angustias que le acosan por dentro.

De manera semejante--y opuesta--conocemos a Auristela, quien ha llegado antes que Periandro a la isla de los barbaros, los cuales, pensando que ella es varon--pues la joven princesa se ha disfrazado con prendas masculinas--estan a punto de sacrificarla, como hacen con todos los mancebos extranjeros en su busqueda ritual de un rey que les mande de manera legitima: "Asieron al momento del mancebo muchos barbaros, sin mas ceremonias que atarle un lienzo por los ojos; le hicieron hincar de rodillas, atandole por atras las manos, el cual, sin hablar palabra, como un manso cordero, esperaba el golpe que le habia de quitar la vida" (I, 4; 66). Arrodillada en la postura de un martir, como si fuera un nuevo Isaac, Auristela se ve amenazada con la muerte igual que le ocurrio a su amante Periandro. De hecho, simbolicamente los dos son victimas masculinas, un aspecto interesante porque Auristela se podria salvar si revelara a sus verdugos que es mujer. …