Academic journal article Bulletin of the Comediantes

Micrographia del Chapín: La Virilla De Plata del Siglo De Oro

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Micrographia del Chapín: La Virilla De Plata del Siglo De Oro

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Que solía en otro tiempo

en los pies de las mujeres

la plata barrer el suelo

Lope de Vega, La moza del cántaro

En tiempo en que la plata

se había echado a los pies de las mujeres en virillas

Francisco de Quevedo, El Chitón de las Tarabillas

De todos los ornamentos que lució la mujer durante la temprana modernidad española, quizás el menos estudiado sea la virilla. Evocada asiduamente por escritores y tratadistas de la época, la virilla es, de las joyas femeninas, la menos recordada hoy.1 No suele considerarse como parte del repertorio usual de alhajas por una cuestión de visibilidad: no iba colocada en un lugar expuesto defatuendo femenino como en la toca, las orejas, el cuello, el traje o las manos. Hermana de collares, diademas y broches, la virilla era una pieza usualmente manufacturada en plata, a veces con incrustaciones de piedras y otros metales, que iba colocada en el calzado femenino, más comúmente en el chapín. El calzado femenino era aquella pieza fondamental del traje que quedaba, por las reglas de la buena moral y el decoro, velada bajo el ruedo de la saya, el verdugado o guardainfantes. Por ende, toda la decoración del cuero o tela utilizada en la confección del zapato-virilla incluida-quedaba, o debía quedar2, vedada de la vista en lugares públicos o incluso en la esfera privada.

A pesar de ser diminuta y disimularse, intermitentemente, con el movimiento incesante del vestido, no obstante la virilla quedó inscrita en múltiples textos hispánicos de los siglos XVI y XVII. En particular, los textos teatrales que la nombran surgen como ese locus social que traiciona la naturaleza material de la virilla puesto que de(s)velan aquello que culturalmente sólo podía ser consumido como enigma. Si los pies y, por lo tanto, el calzado y sus ornamentos, debían por decoro quedar ocultos-aumentando con ello el halo de enigma, fetiche y erotismo-, las reflexiones del discurso literario, de la performance teatral así como también de los tratados morales y económicos que la tuvieron por objeto contribuían a perpetuar ese halo, dejando asimismo entrever el simbolismo económico y erótico de la virilla, tan diminuta y a la vez tan central.

Como ornamento, propongo, la virilla nos adentra en nociones contemporáneas sobre la estética, el lujo y la ideología del gusto y, sobre todo, en los criterios sociales que juzgaban qué era lo esencial, lo elemental y lo necesario y qué, por contrario, era considerado accesorio y, por lo tanto, prescindible. Una lectura atenta de la comedia clásica áurea revela que ornamentar el vestuario es una práctica fundamental e imprescindible en la cultura, especialmente la pre-industrial, dado que la sociedad del artesanado concebía cada objeto como una pieza única, irrepetible, que contribuía a proyectar de una manera también única e irrepetible el estatus social de la persona que portaba la artesanía en cuestión.

El siguiente estudio establece una lectura en contrapunto de la comedia áurea y el arbitrismo. En particular me centro en Pedro Fernández Navarrete y su Conservación de monarquías y discursos políticos sobre la gran consulta que el concejo hizo al señor rey don Felipe III (1621 y 1626), con que atestigua la inscripción de esta miniatura argentada, por un lado, en formas culturales de fetichización del cuerpo femenino y, por otro, en el imaginario económico bullonista en auge en el siglo XVII, que vio en la acumulación de metales una forma de progreso (y de salvataje) de la economía de la república. Ambas formas de incorporación de la miniatura al mundo del discurso económico y teatral resultan complementarias en un programa idológico de acumulación y fetichización del metal americano. Las observaciones del jurisconsulto Fernández Navarrete así como las de algunas piezas teatrales de los dramaturgos del XVII señalan una actitud consumista y una economía del derroche que cuadraba con tendencias sociales y estatales generalizadas de gasto desmedido de materias primas no renovables. …

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