Academic journal article International Journal of Psychology and Psychological Therapy

La Influencia del Apoyo Social En El Estado Emocional Y Las Actitudes Hacia la Vejez Y El Envejecimiento En Una Muestra De ancianos/The Influence of Social Support on the Emotional State and Attitudes towards Old Age and Ageing in a Sample of Elderly

Academic journal article International Journal of Psychology and Psychological Therapy

La Influencia del Apoyo Social En El Estado Emocional Y Las Actitudes Hacia la Vejez Y El Envejecimiento En Una Muestra De ancianos/The Influence of Social Support on the Emotional State and Attitudes towards Old Age and Ageing in a Sample of Elderly

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Novedad y relevancia

¿ Qué se sabe sobre el tema?

* El apoyo social percibido por las personas mayores se traduce en bienestar, disminuyendo el sentimiento de aislamiento y aumentando las conductas de afrontamiento a las enfermedades.

* Igualmente, modera el impacto de los sucesos vitales estresantes sobre el estado de salud en general.

¿ Qué añade este artículo?

* Confirma la importancia del papel del apoyo social en las personas mayores.

* La interacción positiva encontrada entre el apoyo social percibido, el estado emocional adaptativo y las actitudes positivas hacia la vejez y el envejecimiento.

* Estas variables suponen un protector potente para conservar un adecuado bienestar emocional y psicológico

El apoyo social es entendido como las transacciones interpersonales que implican ayuda, afecto y afirmación (Khan y Antonucci, 1980). Estas transacciones se concentran en cuatro categorías: materiales, instrumentales, emocionales y cognitivas. Los apoyos materiales suponen recursos monetarios como el dinero o los regalos, y no monetarios como los alimentos o la ropa. Los apoyos instrumentales caracterizados por ayudas tangibles serían el transporte, la ayuda en las tareas del hogar y el cuidado y el acompañamiento. Los apoyos emocionales incluirían la transmisión de afecto, la empatía, la preocupación por los demás, etc., y los cognitivos a través de la transmisión de información, de consejos, etc. Son evidentes los efectos positivos que reportan los apoyos sociales en los adultos mayores (Pillemer, Moen, Wethington y Glasgow, 2000). Esos beneficios se traducen en bienestar para las personas mayores y sus familias, disminuyendo los sentimientos de aislamiento y el aumento de conductas saludables. Concretamente, en el ámbito de la salud se refleja en el apoyo para afrontar las enfermedades o el estrés (Antonucci y Akiyama, 1987). De hecho, el apoyo social parece desempeñar un importante papel en moderar el impacto de los sucesos vitales estresantes sobre la salud en general, elevándose las tasas de mortalidad entre las personas con escaso apoyo social (Prince, Harwood, Blizard, Thomas y Mann, 1997). Han sido comprobados sus efectos sobre la percepción de estabilidad, el afecto y la autoestima (Lemos y Fernández, 1990), así como una relación positiva entre el apoyo social y la salud física de las personas mayores (Khan, 1979). También se ha evidenciado que es saludable el apoyo social recibido a través de conversaciones telefónicas y de visitas de amigos, familiares y vecinos, así como la participación en las actividades sociales (Krassoievitch, 1998). Otros estudios también reflejan el importante papel que desempeña la familia para las personas mayores como principal fuente de apoyo social y serían las hijas las principales cuidadoras de los mayores (Bazo y Domínguez, 1996; IMSERSO, 1995). Los datos también apuntan a que las personas mayores cuentan con apoyo social y que a medida que avanza la edad, esos apoyos van disminuyendo debido a las discapacidades propias de la edad y a la mortandad de los miembros de su red social (IMSERSO, 2002). Esta situación a su vez puede desencadenar una serie de trastornos físicos y psicológicos con lo que la calidad de vida de los ancianos se ve gravemente afectada (Herrero y Gracia, 2005).

Las fuentes de apoyo de las personas mayores pueden ser formales e informales. El sistema de apoyo formal tiene una organización burocrática, con objetivos específicos en determinadas áreas y es dispensado por profesionales o voluntarios con el fin de garantizar el cumplimento de sus metas. El sistema de apoyo informal está representado por redes personales y comunitarias no estructuradas. La forma más común de apoyo informal a las personas mayores es la familia, pero también cuenta con otras fuentes como son las redes de amigos y vecinos, cuyos vínculos se establecen en función de los intereses comunes y las actividades compartidas (Sánchez, 1994). Estos apoyos son más públicos que los dispensados en la familia, pero también más personales que los proporcionados por el sistema formal (Himes y Reidy, 2000). …

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