Academic journal article Bulletin of the Comediantes

Juegos, Versos Y Festines De Damas En Calderón

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Juegos, Versos Y Festines De Damas En Calderón

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En el Siglo de Oro, el juego,1 entendido como "entretenimiento o pasatiempo" tal y como lo define Covarrubias, agrupa, en palabras de Víctor Infantes,2

ese conjunto de actividades que proponen el ocio como alternativa y complemento del trabajo, como vínculo de las relaciones de la colectividad y como expresión de la cultura de las sociedades; de las que nos quedan-pero no siempre y no en todos los casos-sus testimonios gráficos, sus testimonios literarios y sus testimonios descriptivos, lo que nos permite reconstruir la significación de su presencia. (en prensa)

El mismo autor indica que algunas de estas actividades lúdicas pueden concretarse en representaciones cortesanas, etiqueta que engloba torneos, bailes, fiestas y diversiones aristocráticas; en entretenimientos de participación colectiva, categoría en la que pueden incluirse procesiones, mascaradas, asaltos y gigantes, o en celebraciones sociales, como eran los juegos de cañas, los toros y otros animales, desfiles, batallas, naumaquias, justas y certámenes literarios (Infantes, en prensa). Si nos centramos en el ámbito estrictamente cortesano del siglo XVII, resultan significativos, en el amplio espectro de los entretenimientos de los que disfrutaban los reyes y sus cortesanos, aquellos promovidos y protagonizados por la reina, las infantas y sus damas en ocasiones festivas.

La representación de comedias y piezas breves, los saraos, festines, máscaras, bailes y otras diversiones fueron ejecutados por las damas de la corte con motivo de la celebración de fechas concretas que se repetían en el calendario anualmente como, por ejemplo, los carnavales o los cumpleaños de miembros de la familia real. Sin embargo, estos entretenimientos también tuvieron lugar para festejar sucesos cortesanos aislados y extraordinarios o simplemente como agasajo a una reina o dama noble.

La organización del pasatiempo parece partir de las mismas damas que después lo protagonizaban. En este sentido, llama la atención la labor desarrollada en 1647 y 1648 por la joven infanta María Teresa, hija de Felipe IV e Isabel de Borbón, para celebrar el cumpleaños de la futura reina Mariana de Austria, quien, a juzgar por las noticias conservadas, participó varias veces durante su reinado en este tipo de festejos con motivo del cumpleaños del rey Felipe IV. No obstante, aunque en menos ocasiones, también se encuentran ejemplos de espectáculos comisionados por nobles cortesanos. Por su parte, el destinatario de la diversión podía ser la reina u otra dama cortesana o bien el rey, como sucedió, por ejemplo, con la representación de algunas comedias por parte de ciertas damas de la corte para festejar la recuperación de la frágil salud de Carlos II.

La participación de las damas cortesanas en esta serie de espectáculos se remonta, según indica Norman Shergold (127), al siglo XV, concretamente a la máscara representada en Arévalo por la futura Isabel la Católica y sus damas en 1467 sobre un texto de Gómez Manrique, compuesto a petición de la entonces princesa Isabel, con motivo del cumpleaños del príncipe Alfonso. Se conservan, además, numerosas noticias que confirman la pervivencia de este fenómeno durante los reinados de Felipe II y Felipe III pues, en efecto, la representación de obras dramáticas por parte de los propios cortesanos, entre los que se incluyen las damas, constituye, como ha indicado Teresa Ferrer Valls, una de las características propias de la práctica escénica anterior al reinado de Felipe IV:

Tenemos noticias que prueban que ya las damas de la reina Isabel de Valois y de la princesa Juana representaban en la década de 1560 fastos dramáticos y comedias en palacio. La anónima Fábula de Dafne3 fue representada por meninos y damas de la corte de Felipe II. Adonis y Venus y El premio de la hermosura4 de Lope de Vega fueron obras representadas por cortesanos, y en las que intervinieron como actores miembros de la familia real. Es muy posible que La fábula de Perseo, también de Lope, fuera representada por caballeros del duque de Lerma, el valido de Felipe III, y El caballero del Sol de Luis Vêlez de Guevara fue ejecutada por caballeros del conde de Saldaña. …

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