Academic journal article Bulletin of Hispanic Studies

El Transformismo De Santa Eugenia. del Cuerpo Medieval Al Ingenio Barroco

Academic journal article Bulletin of Hispanic Studies

El Transformismo De Santa Eugenia. del Cuerpo Medieval Al Ingenio Barroco

Article excerpt

Santas travestidas de monjes

1Los estudios sobre hagiografía evidencian cada vez más la fuerza literaria del género, hasta el punto de llevarnos a contemplar las vidas medievales de santos como la versión a lo divino de la literatura fantástica.2 Uno de los elementos que estimulan la imaginación es la peripecia, que puede consistir en peligros, a veces en un viaje, pero también puede adoptar una forma más personal: el travestismo. Hay toda una familia de relatos de santas que se transforman como hombres, reniegan de su condición femenina, que se vinculaba al pecado y a la debilidad. Disponemos de ensayos que analizan el motivo del transformismo femenino en el monacato temprano (Anson 1974), o que valoran el peso de esas leyendas de santas varoniles en la conciencia social del travestismo (Bullough 1974), y plantean las muchas implicaciones psicológicas, sexuales, patológicas, sociales, religiosas y artísticas de este fenómeno. Es un amplio campo al que solo cabe aludir aquí para situar la leyenda de santa Eugenia en el motivo literario al que pertenece, de modo que podamos apreciar por un lado los elementos convencionales de su vida, y por otro percibamos sus peculiaridades o las de sus diferentes versiones, con el fin de descubrir el giro que Calderón de la Barca le imprime a esta historia.

El propósito de este estudio es determinar cómo el relato del transformismo de santa Eugenia evoluciona en la literatura castellana desde un enfoque más corporal, con una visión del cuerpo, sobre todo del femenino, como pecado, hacia un planteamiento más intelectual, tanto en el plano de la doctrina como en el de la creación literaria. Un recorrido que va, en suma, desde el cuerpo medieval hasta el ingenio barroco, y en concreto hasta Calderón y El José de las mujeres (hacia 1637), donde nos detendremos especialmente, dado que en esta obra culmina la evolución. Adviértase, no obstante, que no nos limitaremos al cuerpo y al ingenio de santa Eugenia, sino que repararemos sobre otros cuerpos (uno de ellos el de un hombre muerto y luego poseído por el Demonio) y otros ingenios en esta comedia calderoniana.

Para ubicar a santa Eugenia como manifestación del motivo de la mujer travestida de monje, podemos atenernos a las leyendas más difundidas, las que recoge Jacobo de Vorágine en la Legenda aurea. Encontramos allí que las santas Marina Virgen, Teodora, Pelagia (también conocida como Margarita) y Eugenia se visten de monjes.3 Estas narraciones parten del simbolismo religioso de renunciar a la femineidad. Cortarse el pelo, por ejemplo, sirve para pasar por varón, un sexo considerado superior y más santo, y representa la conversión.4 Además, al despojarse de la potencia erótica de la melena repudian los atributos de la belleza femenina, aunque la belleza, como veremos, no puede ocultarse del todo.5

Siendo el travestismo un cambio radical de imagen, conviene relacionar texto y representación gráfica, aunque escasean las ilustraciones que muestran la transformación. Los manuscritos carecen de iconografía, pero algunos incunables e impresos antiguos ofrecen grabados de Marina con el pelo a lo hombre (Figuras 1a, 1b, 1c, 1d).

A primera vista se distinguen las dos líneas más directas de imitación, pero en última instancia todas las xilografías se remontan al modelo de Lyon (Baños 2012: 82). Adviértase, no obstante, que la renuncia al cabello va suavizándose a medida que se suceden las versiones, pues evoluciona desde totalmente calva en la primera, a corto, pasando por un término medio. Quizá la cabeza absolutamente rapada resultaba extrema y no se identificaba como corte de pelo masculino (Vega 2012: 130-31).

En principio el disfraz de monje servía de protección contra el pecado, pues supuestamente estas mujeres evitaban así tentar a los hombres y contaminarse con su mirada, pero en estas narraciones aflora una paradoja que ha sabido explicar John Anson (1974), tras estudiar veinte casos de este mismo motivo. Comenta que la mayoría de estos relatos surgió en el ámbito del monacato de oriente medio en los siglos V y VI (aunque el motivo se remonte a la leyenda de santa Tecla), y que el disfraz acaba llevando a otros enredos novelescos que surgen de la fantasía de los monjes para sublimar y conjurar sus propios impulsos carnales y su temor a lo femenino: la mujer travestida acaba expiando los pecados de otros. …

Search by... Author
Show... All Results Primary Sources Peer-reviewed

Oops!

An unknown error has occurred. Please click the button below to reload the page. If the problem persists, please try again in a little while.