Academic journal article Cuban Studies

"Lo Mismo Que Hay Que Separar la Iglesia del Estado, Hay Que Separar la Política De la Academia": Entrevista a Carmelo Mesa-Lago

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"Lo Mismo Que Hay Que Separar la Iglesia del Estado, Hay Que Separar la Política De la Academia": Entrevista a Carmelo Mesa-Lago

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Autor de 94 libros o monografías y de 318 artículos o capítulos traducidos a siete idiomas y publicados en 34 países, el Catedrático Distinguido Emérito en Economía y Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Pittsburgh Carmelo Mesa-Lago es uno de los más reconocidos, admirados y distinguidos economistas en el mundo.1 Nacido en el reparto habanero de La Víbora de Rogelio Mesa Naranjo, procurador, y Ana María Lago, maestra de piano y kindergarten, el doctor Mesa-Lago se educó en la escuela San Pablo de la Cruz y en los Escolapios de la Víbora y La Habana, antes de graduarse de la Escuela de Leyes de la Universidad de la Habana en 1956, año en que la facultad clausuró el recinto para protestar contra la violencia desatada por la dictadura de Fulgencio Batista. Viajó a España para hacer un doctorado en derecho especializado en seguridad social; Mesa-Lago volvió a Cuba en 1958, semanas antes de la fuga de Batista y la toma de poder del gobierno revolucionario de Fidel Castro. Por haberse dedicado al estudio de la seguridad social (campos que siguieron siendo mayores enfoques de interés académico y pasión personal durante su larga y distinguida carrera), con un análisis de las pensiones en Cuba, el joven intelectual fue reclutado inmediatamente en enero de 1959 por el Ministro del Trabajo para reformar el sistema y crear el Banco de Seguros Sociales de Cuba. Mesa-Lago cumplió con ánimo este papel hasta que la transformación del gobierno revolucionario en estado autoritario hizo insoportable la continuación de su aporte. Dejó Cuba en junio de 1961 e hizo de nuevo su carrera universitaria, esta vez en Estados Unidos, donde obtuvo títulos de maestría en economía por la Universidad de Miami (1965) y de doctor en relaciones laborales y seguridad social de la prestigiosa Universidad de Cornell (1968). Por adoptar posiciones críticas, siempre apoyadas en abundantes fuentes documentales, tanto de las políticas de la Revolución cubana como de Estados Unidos hacia Cuba, Mesa-Lago enfrentó repetidas veces las visiones binarias y la hipocresía de muchos observadores, activistas, políticos y personas de ambos países, en búsqueda de análisis más profundos y soluciones más razonables sobre la actualidad y el futuro de Cuba. Tan innegables y objetivas fueron sus contribuciones y perspectiva que Mesa-Lago fue elegido presidente de Latin American Studies Association (LASA) en 1980 y fue el primero en invitar a académicos cubanos para participar en el congreso celebrado en Pittsburgh, siguiendo una larga trayectoria de tender puentes con Cuba. Entre sus muchos logros se encuentra la fundación en 1970 de esta revista, Cuban Studies, y su publicación como anuario, desde 1986, por la imprenta de la Universidad de Pittsburgh, donde Mesa-Lago ejerció su profesión como catedrático e investigador de la economía y de estudios latinoamericanos desde 1968. A finales de febrero de 2015, Carmelo Mesa-Lago compartió conmigo muchas de las experiencias claves de su trayectoria como individuo y académico comprometido con la misión de ahondar en la economía y la política social en la isla.

Carmelo Mesa-Lago:

Entré en la Universidad de La Habana en 1951 y el 10 de marzo de 1952 fue el golpe de estado de Batista, por lo que nuestros estudios siempre estuvieron en el aire. Cada vez que cerraban la universidad [por culpa de la violencia casi constante de la policía contra manifestaciones de estudiantes], no sabíamos si iba a abrirse de nuevo, fue muy inestable la situación, pero fue también una época muy positiva para mí. Yo había sido un estudiante regular en el bachillerato, incluso un par de asignaturas las llevé a "arrastre," que quiere decir que las suspendes y las llevas al año siguiente; a algunas gentes les digo eso y no me lo creen. En la universidad me hice amigo de un grupo de alumnos muy estudiosos, y creo que por osmosis, yo que sé, empecé también a estudiar. Me presenté a los exámenes de premio que había después de que se pasaban los exámenes de los cursos con sobresaliente. …

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